LLORAN POR RADIO INCA
Este debe ser el peor año para la cumbia y el folclor. Luego de las tragedias de “Néctar” en Argentina, y de “Muñequita Sally” y su madre en la Panamericana Norte, ahora los fanáticos de la cumbia peruana y del huaino con arpa van a tener una radio menos. Pues es un hecho que IncaSat, la precursora en la FM del ritmo peruano, cerrará su transmisiones este fin de mes. A los dueños ya no les resulta rentable que los grupos alquilen sus espacios con auspiciadores que no son grandes empresas, y por ello la decisión de cerrarles el quiosco. Es una pena, por lo que significa Radio Inca para generaciones que crecieron escuchando a “Guinda”, “Celeste”, “Pintura roja”, “Los ecos”, “Maravilla” y, cómo no, al “Papá Chacalón y su Nueva Crema”.
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“Aún recuerdo las caravanas que hacía Inca, cuando la Barboza estaba en pañales. En esos tiempos, la familia Irei era dueña de Radio Inca. Y para que un grupo sonara en esa radio tenía que ser de los buenos, y no pagar por un espacio. Luego, cuando a mediados de los 90 entró la tecnocumbia, se puso de moda alquilar los programas para cada grupo. Los fans ya sabían a qué hora tenían su espacio Rossy War, Ada Chura, “Armonía”, “Agua Marina”, el “Chato Grados”, “Las chicas mañaneras”, entre otros. Da pena que, en este 2007, se cierre el telón de toda una época de recuerdos. De esos domingos interminables en la carpa Grau o el Palacio en paseo Colón. Marca choro cuando los empresarios solo contemplan el beneficio para sus bolsillos y dejan en la calle a tantos peruanos. Dicen que a esa emisora no entran auspicios de bancos, financieras o corporaciones porque está dirigida al pueblo. Lo que no le produce grandes dividendos. Dios quiera que pronto los locutores encuentren chamba, porque son el sustento de sus familias”, comentaba “Canastita”: el fotógrafo más intrépido de Lima, Callao y balnearios.
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“Yo -por mi barrio, el rico Rímac- soy salsa y de la dura. Lavoe, Angel CRadio CumbiaRadio CumbiaRadio CumbiaRadio Cumbiaes, Maelo Rivera son mis ídolos, pero cuando empecé a lechucear haciendo taxi, aprendí a escuchar el rico chicharrón o chicha. Cuando me tomo un descanso y me junto con otros colegas taxistas, ponemos radio Unión, Fiesta o Inca. Justo en esta radio es donde escuché cómo uno de los locutores lloraba al dar la noticia de la tragedia de Jhonny Orosco y su agrupación ‘Néctar’, allá en Buenos Aires. Después, por las noches, escuchamos ‘Cumbia. com’ con Antonhy Vega, y ‘Cabeceando con Martín Mora’ hasta las 5.00 de la mañana. La cumbia tiene su feeling y letras recontra lloronas. Es una pena que vayan a cerrar IncaSat, pues es una de las pocas estaciones que mantiene su género. Las demás son reggaetón, salsa y rock”, comentaba el “Gordo” Acosta. Bueno, ahora sí los dejo, y no envidien que eso da cáncer.